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martes, 23 de diciembre de 2014

Incertidumbre política.


>La ubicación es necesaria para entender el sentido de un objeto en el espacio y  poderlo encontrar si se desea. En política el asunto no es del todo de esa forma. En política la supuesta ubicación que responde presuntamente a un determinado matiz ideológico aunque también respondiera a una característica histórica-espacial emparentada con el inicio al menos político de la modernidad http://queaprendemoshoy.com/izquierda-y-derecha-politica-origen-historico/ ya poco tiene que ver con ese origen ¿Debe por ello decirse que ya no existen en política esas características como se suele pregonar por ahí con demasiada facilidad sobre todo  la llamada 'derecha'? Pues no. Por más que quisieran algunos que desearan unos gestores públicos hipotéticamente neutros que no es sólo un imposible sino una peligrosa estrategia de imposición, puesto que es sano y necesario que todo poder tenga contrapoderes u oposiciones, pero reales no sólo teatrales y espectaculares como suele ocurrir cada vez más en los parlamentos de las llamadas “democracias” y a veces incluso en otros parlamentos que distan mucho de serlo. Además hablar de “política” y centrarlo únicamente en representantes públicos más o menos legítimos es limitar y alejar el concepto de su sentido más importante y antiguo: a saber, el que habla del funcionamiento de la “polis” en Grecia, o más bien de la Atenas clásica como primera pretensión conocida y documentada de “democracia” o sea, poder del pueblo, o más bien de cada uno de los integrantes de esa “polis” que han pasado a ser ciudadanos, que en el caso de Atenas como sabemos no eran todos y mucho menos todas. http://es.wikipedia.org/wiki/Democracia_ateniense
   Los conceptos de Izquierda y Derecha en política, o ''Izquierdas y Derechas'' como se decía en España a finales del XIX y principios del XX, cobran además un significado especial puestos en boca de la mayoría de la población que en muchos casos desconoce su origen histórico. Pasa a ser algo así como una especie de equipos de fútbol o algo parecido a lo que acompaña una suerte de fidelidad un tanto extraña pues no conserva como en otras épocas ninguna claridad conceptual concreta al menos para la mayoría, aunque esto no era tampoco mejor 'a priori'. Las ideas políticas, como todas las ideas en general, tras la llamada postmodernidad son una suerte de tendencias más o menos hilvanadas a veces con hilos muy finos por no decir invisibles que buscan con desespero portavoces, ideólogos, nuevos ídolos, adoraciones, nuevas creencias. Antes los partidos políticos ocupaban una posición relevante en el  espacio público, sin embargo de un tiempo para acá ya no representan más que muchas veces oscuros intereses que sólo benefician a unos pocos. Por un lado se dice que hay un desinterés por la política que muchos comparten o dicen compartir, pero por otra, al menos en la mayoría de los países, se pide que se vote a esos partidos cada cierto tiempo; incluso en algunos es obligatorio votar. Ello produce un nivel de malestar más común en unos países que en otros contra el funcionario público,  malestar  que no beneficia en absoluto ningún interés medianamente comunitario. A la par que desgasta el modelo que presume de lo que no es y obliga a repetir un ciclo del que ni los países con democracias clásicas liberales más antiguas están del todo blindados, aunque es cierto que los hay con más posibilidades que otros. El ciclo de auges económicos fantasmas, sucesivas crisis no sólo económicas y corruptelas generalizadas, bipartidismos absolutamente ilegitimados y desgastados, y la búsqueda de ''salvadores'' de uno u otro tipo, que en muchos casos se terminan tarde o temprano en convertir en nuevos tiranos que convertirán la corrupción en algo tan intrínseco que no se notará, gastará cantidades ingentes de dinero en infraestructuras fastuosas y propaganda sobre todo de cara al exterior si es ''de izquierda' o va de eso, y se aliará con otros tiranos iguales o parecidos, generará otra cohorte de aprovechados que en su mayoría serán muchos de los antiguos reconvertidos a la nueva situación. O al revés como se dio en los países del este http://es.wikipedia.org/wiki/Bloque_del_Este donde curiosamente no cambió casi nada o nada la estructura de poder y sus miembros salvo algunas apariencias: sus mafiosos 'comunistas' amantes de lo que llamaban ''democracias populares'' pasaron a ser mafiosos a secas amantes de la ''democracia liberal'' sin perder un ápice de sus privilegios salvo excepciones http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluciones_de_1989. Incluso sus líderes más elevados cambiaron sin problema de chaqueta que siempre fueron caras y de importación. Una de las pocas excepciones fue Rumanía, pero más allá del teatro de la caída de Ceaucescu, y sobre todo el teatro de su jucio farsa televisado donde el mismo jerarca denunciaba allí mismo al jurado fantoche lleno de algunos de sus antiguos 'camaradas', creo que tuvo mucho que ver que años atrás Ceaucescu fue el único mandatario de un país del Este que denunció públicamente la invasión de Checoslovaquia por la URSS en el 68. http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_rumana_de_1989 https://www.youtube.com/watch?v=XIZ7rFyuzjA http://es.wikipedia.org/wiki/Petre_Roman https://www.youtube.com/watch?v=VdzhcQTVf3Y
Llegado ese momento, más o menos a finales de los ochenta y principios de los nov
enta, de extraña caída de una montaña de supuestas democracias populares que no abandonó su cúspide y de hecho fue provocada por la parte más importante de su cúspide, al contrario de en China donde hubo un intento que ya sabemos cómo acabó (matanza de Tian an men), hasta Alfonso Guerra entonces un político muy importante del gobierno español y segundo del PSOE, llegó a decir a pesar de que su partido hacía loas a la caída del muro y del bloque del este, que con ese desmoronamiento iban a caer más cosas que los partidos comunistas occidentales, que a propósito no cayeron ni de nombre en todas partes aunque los más importantes como eran el italiano y el francés si perdieron muchísimos votos y en Italia sí cambiaron hasta de nombre pero sigue siendo un partido importante hasta hoy de la oposición y en algunos momentos con importantes cargos de poder. Pero la Izquierda perdió un referente que ya costaba llamarlo de ''socialismo real'' (así se autodefinían), pero que no dejaba de ser un bloque con poder, muchísimo poder, al que se le suponía algo diferente al capitalismo malvado del otro lado y si no socialista al menos algo más social. Y no sólo la Izquierda 'comunista'. No obstante tantos decenios con tantas costumbres adquiridas no podían desmoronarse con tanta facilidad como los países del bloque del este, y lo que se hizo fue suplantarlas o bien intercambiarlas por otras. De algunas de  estas costumbres suplantadas hablaré en este blog. Muchas de ellas tan nefastas y no por ello menos extendidas en todos los sectores que se definen como de ''izquierda'' y hasta algunos que no se definen así pero presumen de desear otros modelos sociales más igualitarios y justos, que me atrevería a decir que son una especie de enemigos internos que ahora mucho más que nunca evitan lo que  siempre fue una necesidad y sigue siéndolo: un cambio de políticas, una mayor democracia real, una mayor justicia social, un desarrollo sostenible y ecológico, y una cultura encaminada a eso. Porque de las llamada ''derecha'' o ''derechas'' no lo esperen. Si hay una característica común a la Derecha es lo que lo definía en la primera Asamblea Nacional francesa que es de donde deviene el concepto: acepta el Statu Quo sea como fuere, y le cuesta mucho cambiar a no ser que reciba alguna presión externa. La 'presión' que recibe la ''derecha'' ya no es tanto de la Izquierda muy perdida en idealismos a veces absurdos o más bien ideologías tal como las entendiera el mismo Marx, o sea, como factores alienantes, separadores de la realidad, sino de algo más inquietante, de sectores liberales despiadados que ya ni siquiera necesitan 'justificar' su individualismo sistemático, su asociabilidad, su canallería inmoral que pretende ir de científica o tener como ''pensadora'' a  Ayn Rand.

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