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viernes, 27 de marzo de 2015

El blog conspiranoicopolítico...


Los blogs se han convertido en algo interesante en la medida que da la oportunidad a casi todo el mundo de expresar todo lo que quiere de manera tan extensa como lo desee, además de otorgar la información sobre el interés de lo publicado sin necesidad de grandes esfuerzos y automáticamente. Pero por otro lado también esa especie de vale todo permite que lo expuesto no sea sometido a ningún rigor, regla, o incluso valoración previa. Ello hace que la gran mayoría no sean de demasiada calidad aunque sí sea grande en cambio su diversidad de temas y la facilidad con la que se puede llegar a ellos. Dicho esto era casi imposible que no se convirtiera en un medio de difusión de todo tipo de conspiracionistas, y entre ellos los más leídos, los conspiranoicos políticos. Algunos rivalizan tanto entre sí que se acusan entre ellos de ser conspiranoicos. A la mayoría les importa bien poco las consecuencias de sus delirantes paranoias maś o menos bien construidas. Y siempre encuentran una legión de seguidores que se dicen muy incrédulos ante todo lo demás menos a estos desvaríos que suelen ser no sólo personas de bajo nivel cultural sino en el caso de las conspiranoias políticas hasta algunos con cierto nivel de estudios; todo depende del grado de calidad de las tesis conspiranoicopolíticas. En España tenemos a verdaderos especialistas que hasta dan charlas que cobran muy bien y hacen vídeos para youtube muy populares en la red, por ejemplo un tal 'Rafapal' y el mejor de todos sin duda, J.L. con su web de ''Mundo desconocido''. Éstos ofrecen para quien lo desea una especie de construcción del mundo, de ''Weltanschauung'' dirían los alemanes, donde todo está ''comprendido'' gracias a las revelaciones de estos señores a los que casi habría que agradecerles desvelarnos tantos misterios que sólo ellos conocían después de hacer un curso de logopedia y buen hablar en público para quedar bien en los videos y en las charlas. Este tipo de cosas han calado sobre todo en cierta izquierda que es la más interesada en todo aquello que se diga contestario sin valorar su calidad y fuentes incluso aunque no sean más que estupideces más o menos argumentadas. Sus temas recurrentes son de muchos tipos, pero entre ellos las críticas a lo que llaman antinatural recurriendo a un discurso que bien pudiera ser a veces 'benedictino' por aquello de la contranatura, animalismo, veganismo, fijación con algunas multinacionales como Monsanto pero no todas que se dedican a lo mismo, o a otros verdaderos e igual de mafiosos 'lobbys' de la comida 'natural' o agricultura 'natural' con mucho poder y dinero. También obsesión con algunas de comida rápida como Mcdonalds pero no con otras también de comida basura  que no son yanquis como la china. Por supuesto los yanquis son los culpables de todos los males del mundo mezclando el discurso con matices políticos de la época de la guerra fría; y cuando se habla de capitalismo como mal de males por supuesto no se incluye a todos, sólo a los yanquis como si fueran los inventores de tamaño engendro malvado y sus únicos difusores. Y por supuesto los judíos que para difuminar un poco su más que evidente racismo hacia ellos después de las consecuencias que todos tenemos presentes, lo malcamuflan con lo de sionismo aunque muchos no sepan ni qué significa realmente además de malo malísimo. Y eso no siempre, a veces son judeofóbicas y negacionistas del Holocausto con toda claridad. Otra de las ''modas'' conspiranoicopolítico es la acusación de todo tipo males y perversiones a las farmacéuticas, por supuesto de nuevo occidentales y yanquis, nunca las chinas, rusas o de otros países que venden todo tipo de porquerías químicas y seudomedicamentos sin ningún tipo de regulación. Es como si una consigna les hubiera impuesto que la crítica sea siempre extrema hacia unos pero jamaś hacia otros. Estas cosas suelen ser maniqueas y donde hay malos malísimos también hay buenos buenísimos, y si los malos malísimos siempre lo son hagan lo que hagan, los otros debe ser al contrario. De este tema de las farmacéuticas digamos que hay un subtema también obsesivo, el de las vacunas, sin importarles lo más mínimo las consecuencias terribles que puede tener difundir estas cosas para la vida de mucha gente incluso rica donde se ha puesto de moda como ocurrió no hace mucho en Los Angeles, California, con una epidemia de Sarampión que podía haber sido erradicada con facilidad con vacunas pero causó muertes gracias a la moda entre ricos afectada por la influencia de discursos conspiranoicos antivacunas. Aquí expondré un blog de ese tipo donde se mezcla la política, el tema de la guerra civil en Siria y por supuesto la defensa del amado líder Assad que hay que defender pues es amiguito de los rusos e iraníes que como todos sabemos son países de grandes libertades y de gran justicia. Amén·
Otro día hablaremos de otras idioteces paranoicopolíticas que por desgracia para mucha gente son no sólo las referencias más importantes sino las únicas referencias. Y de como el amor a lo exótico que heredamos los países occidentales desde el siglo XIX se ha transformado hasta en ideología. 
https://angel2840148089.wordpress.com/2015/03/26/docenas-de-ninos-muertos-en-siria-tras-una-campana-de-vacunacion-de-las-naciones-unidas/ 

viernes, 20 de febrero de 2015

EXTRAIDO DEL BLOG ''GUERRAS POSMODERNAS''

Las teorías conspirativas como fenómeno cultural de la Nueva Guerra Fría


Cuando estudiaba BUP, allá por los principios de los noventa, el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna organizó unas jornadas sobre ciencia ficción. Allí fui con un amigo a escuchar a Miquel Barceló. Menudo chasco. Nosotros, que éramos unos quinceañeros fans de Star Wars y Akira, encontramos a cuatro gatos hablando de cosas sesudas e indescifrables. De aquellas charlas me quedé con una idea que me resultó chocante. La ciencia ficción refleja el espíritu de una época. En aquellas jornadas se habló de cómo las películas de alienígenas invasores de cuerpos reflejaban el Zetigeist de la Guerra Fría y el miedo a la infiltración comunista. La ciencia ficción para mí era el uso de la imaginación para hablar de otros mundos. Y resulta que era una metáfora de nuestro tiempo. Fue muy desmitificador.
Hace un par de años, de paso por la biblioteca de Humanidades de la Universidad de La Laguna, eché un vistazo a la mesa de libros expurgados. Y me encontré Entre Ufólogos, Creyentes y Contactados: Una historia social de los OVNIS en España del antropólogo social Ignacio Cabria García. El libro ni siquiera tenía signatura. Estaba allí abandonando sin haber formado parte de los fondos de la biblioteca. Un síntoma, creo, de la absoluta pérdida de interés general por el tema. Pero a eso llegaremos al final.

Cabria cuenta cómo el fenómeno de los “platillos volantes” alcanzó popularidad a partir del avistamiento hecho en 1947 por Kenneth Arnold volando cerca del monte Rainier en el estado de Washington. Y cómo el tema de los invasores del espacio captó pronto la atención de Hollywood, con películas como “El enigma… de otro mundo” (1951), “Invasores de Marte” (1953) y “La guerra de los mundos” (1953). El tema reflejó primero el interés por la exploración del espacio. 10 años después del avistamiento de Arnold, la Unión Soviética lanzaba la sonda Sputnik 1. Una de las variantes del género gira en torno a la infiltración de los extraterrestres en Estados Unidos implantando un chip en los humanos para controlarlos a distancia o, como en el caso de “La invasión de los ladrones de cuerpos” (1956), sustituyendo a las personas por réplicas sin sentimientos. La metáfora de la infiltración comunista era evidente, con el eco del macarthismo de fondo y las películas de invasiones de marcianos hablando de extraterrestre colectivistas con mentalidad de colmena.
Tiempo después, en el contexto de la contracultura y la new age, el fenómeno de los OVNIs fue protagonizado por los “contactados”, personas que afirmaban haber tenido encuentros con los tripulantes de naves alienígenas. El acontecimiento había servido para recibir instrucciones de los seres de otro planeta para que transmitieran  un mensaje a la Humanidad a favor de la paz y una advertencia ante la inminente crisis ecológica. El fenómeno se convertía de nuevo en un reflejo de las inquietudes sociales del momento. Recordemos el informe Los límites del crecimiento de 1972. Y es que Carbria, aunque sólo lo revele al final del libro, trata de demostrar que los OVNIs no son un fenómeno surgido de la nada sino que fue el producto de una construcción social. Un detalle curioso que señala Cabria es cómo la descripción de las naves alienígenas fue cambiando a lo largo de los años. Si durante los primeros años de la carrera espacial las descripciones correspondían con el arquetipo del “platillo volante” y los ufólogos dedicaban largo tiempo a especular sobre las tecnologías de propulsión alienígenas, con el paso del tiempo los diseños descritos se iban estilizando hasta convertirse en “nubes” o “energía” cuando el fenómeno derivó hacia la espiritualidad new age. No por casualidad los relatos de los testigos fueron cambiando década tras década, ajustándose siempre al canon del momento.
El libro es de 1993 y señala el declive del fenómeno a finales de los años ochenta. Casualmente, cómo no, coincidiendo con el fin de la Guerra Fría. Cabria reconoce haber llegado al tema en su adolescencia y haber participado en excursiones al monte para observar el cielo. Luego fue integrante de grupos dedicados a la Ufología. Así que conoce bien el mundillo desde dentro. La suya es una mirada crítica desde la distancia con su dosis de autocrítica. Hace un recorrido por los arquetipos de grupos y personas. Señala la abundancia en aquel mundillo de personajes carismáticos que arrastraban a adolescentes y jóvenes con inquietudes para formar grupos ufológicos con nombres pretenciosos como “Centro de Investigaciones” o “Instituto de Estudios” que se derrumbaban tan pronto el personaje central desaparecía de la escena. Cabria cuenta cómo algunos de esos grupos lo formaban cuatro gatos, lo que no quitaba para que cada uno fuera director de departamento, sección o área. Incluso en ocasiones se trataban de grupos, unipersonales, lo que no era obstáculo para que el único miembro se presentara pomposamente como director o presidente. Cabria habla de cómo intervenía el afán de reconocimiento público de los “investigadores” y cómo en esos grupos el líder carismático aprovechaba la credulidad e inocencia de los más jóvenes. Habla del interés por los OVNIs como un “sarampión del período adolescente” (pág. 261), del que yo mismo confieso pasé las fiebres escuchando en la emisora local de la cadena SER a Paco Padrón.
Cabria habla del fenómeno como antropólogo equiparándolo a los antiguos mitos populares de brujas y demonios. Y creo que un tratamiento parecido debería darse a las teorías conspirativas que se han disparado desde el 11-S. Últimamente me genera menos enfado encontrarme a alguien que defiende que Al Qaeda o el Estado Islámico fueron creados por la CIA o alguien que sostiene que los atentados yihadistas de París del mes pasado fueron obra del Mossad. Ahora me dedico a prestar atención al contexto y la forma en la que persona lo dice. Porque hay patrones de conducta claros. Todos hablan con una enorme arrogancia y condescendencia, elaborando un discurso desde la idea que ellos están por encima de la masa de borregos que consumen medios de masas y de que han descifrado las claves ocultas de la realidad que los servicios secretos más poderosos manipularon. El discurso conspiranoico empodera a la persona y le hace sentirse único y especial. Como en el caso de los OVNIs, sospecho que tratar de buscar un orden oculto al mundo forma parte de un ritual de paso de la adolescencia. Abundan los blogs de diseño abigarrado, con fondo negro y una barra lateral llenas de enlaces, banners y widgets, donde el caos gráfico es un reflejo del orden mental del autor. “¡Vivimos en Matrix!“.
Las teorías de la conspiración reflejan los miedos colectivos de una sociedad que se encuentra de frente con el fenómeno del terrorismo indiscriminado contra medios de transporte y aglomeraciones de gente. La posibildiad de morir brutalmente en las calles de Occidente es real. Ante ese terror aleatorio de grupos yihadistas que le han declarado la guerra a Occidente, imaginar que todo es en realidad es el producto de una conspiración de los servicios secretos nos lleva a la promesa de que tarde o temprano se sabrá la verdad y volveremos a una era de paz y tranquilidad. Las teorías conspirativas en el fondo nos dicen que el terrorismo es una anomalía y que el orden real de las cosas es otro.
No es casualidad que Russia Today en español hable de OVNIs, que Cristina Fernández de Kirchner dijera que los atentados de París fueron la antesala de la muerte del fiscal Nisman o que una web francesa dirigida y financiada desde Oriente Medio como Voltairenet hable todo el tiempo de atentados de falsa bandera organizados por la CIA o el Mossad. Las teorías conspirativas son el fenómeno cultural de la Nueva Guerra Fría y una herramienta de propaganda.

jueves, 5 de febrero de 2015

PROBLEMA POLÍTICO.

Un  problema político realmente importante obliga a extender el concepto ''política'' a cualquier clase de comportamiento social e individual  cuando es un problema más bien sociológico y diría que hasta psicológico que consiste en que primero: los votos del sufragio universal, un derecho de la ciudadanía que no vino del aire ni se da en todos los países, afectaran a toda la comunidad pero la mayoría de la gente no vota pensando en la comunidad sino exclusivamente en sus intereses, o bien los intereses de sus grupitos económicos o sociales, y ni siquiera da valor a este derecho sobre todo cuando algunas generaciones ya ven como ''normal''. Segundo, el hecho de que el fútbol, o cualesquiera deporte más popular en un país, se presente no casualmente como igual de importante que cualquier otra noticia o información en la mayoría de los medios y conversaciones, hace que la visión del mundo de la mayoría se parezca al fútbol y por supuesto su visión política; algo muy útil para los partidos mayoritarios y todo tipo de poderes económico-políticos pero no para la mejora real de la sociedad en su totalidad y sus condiciones. Una visión del mundo de ''equipos'' no necesita de argumentaciones, ni de discusiones que no sean gritos, justificaciones y análisis simplificadores de la realidad.
O sea, que en general preocupe más el sueldo del vecino que las condiciones de vida no ya de tu país y tu comunidad sino hasta de tu barrio, es también un problema político. Y que esa soberana estupidez de que se es ''apolítico'' que mucha gente por ignorancia toma por autodefinición también lo es.

martes, 20 de enero de 2015

LA DERECHA ES DE MARTE LA IZQUIERDA ES DE VENUS.


   Nada menos que León Trotsky cuando aún detentaba cargos de poder importantes en la naciente Unión Soviética alertaba de que se estaba haciendo necesaria la suplantación de la antigua religión por una nueva. Quizá pensaba en lo que ya pensara Robespierre unos siglos atrás cuando instituyó el nuevo culto a la Diosa Razón con rituales y templos. Las religiones antiguas y modernas, deístas o ateístas, no lo son por sus creencias sino por sus estructuras. A saber, adeptos que siguen consignas ciegamente, predicadores varios que las crean y/o difunden, reafirmadores de las creencias de los adeptos, adaptación de la realidad a esas creencias y en caso de imposibilidad negación de la realidad o desprestigio. Y sobre todo, hacer coincidir la identidad de los creyentes con esas creencias y los defensores de esa creencia. La religión forma parte de la tribu, le da su sentido y por ello le da su identidad. El que niega o simplemente pone en duda alguna creencia de esa religión pasa a ser el enemigo de mi tribu. Y lo que hacen los miembros de mi tribu por muy criticable que sea, siempre será menos criticado que lo que hace el miembro de otra supuesta tribu, mis enemigos. El enemigo de mi identidad, que viene a ser el enemigo de mi mismo; cuando el yo pasa a ser el nosotros y viceversa. La Izquierda no por querer ser más o menos racionalista, más o menos positivista, más o menos transformadora, ha abandonado la religión sino que simplemente ha cambiado  unos elementos por otros. La izquierda en un sentido amplio e histórico, desde la socialdemocracia hasta el anarquismo. El anarquismo histórico aunque con una historia particular y extensa, ha estado vinculado a la izquierda. Otra cosa es que determinados postulados anarquistas más en la onda individualista también formaran parte de cierta derecha liberal, pero más en el siglo XX que en anteriores. 
 http://www.tendencias21.net/libros/Las-religiones-politicas_a544.html